martes, julio 19, 2016

Diez lecciones de Darwin para los humanistas

en http://www.revistaarcadia.com/impresa/especial/articulo/diez-lecciones-darwin-para-humanistas/31349 

Diez lecciones de Darwin para los humanistas

En conversación con Arcadia, el biólogo evolucionista Manuel Ruiz-García, director de la Unidad de Genética de la Universidad Javeriana, repasa las posturas más polémicas de la biología.

2013/03/18

POR LINA VARGAS*BOGOTÁ



 1. Somos resultado de la evolución 
“Hay un autor fundamental en la biología evolutiva, Theodosius Dobzhansky, que en los años setenta escribió: ‘Nada en biología tiene sentido si no es visto a través del prisma de la evolución’. Imaginemos a un fisiólogo que está mirando una célula por un microscopio y descubre algo. Es como un fotograma. La biología evolutiva coge esos fotogramas y monta una película que trata de reconstruir la historia completa y no solo un momento determinado de una especie. Lo que hacemos es comprender los mecanismos que han ocurrido para que los seres vivos sean como son: de dónde han venido o en qué aspectos han evolucionado. Ya antes de Darwin, los griegos clásicos tenían cierta noción de que los organismos cambiaban en el tiempo. El gran mérito de Darwin fue proponer un mecanismo mucho más eficiente para explicar la evolución: la selección natural. Es un proceso que hace que los individuos que son más competitivos sean aquellos capaces de pasar más genes a la siguiente generación en detrimento de otros individuos menos eficaces que no logran pasar sus genes y cuyas características terminan extinguiéndose. Darwin hizo otro aporte del que no se habla tanto: la selección sexual, que consiste en que dentro de las distintas especies las parejas no se aparean aleatoriamente sino que machos y hembras escogen ciertas características en su pareja para que se propaguen a las siguientes generaciones. Hoy sabemos que la selección sexual hace parte de la selección natural y que es la naturaleza y no un dios creador la que abona el camino para que aparezcan nuevas especies”.
2. Hubo malas interpretaciones
“Durante todo el siglo XX la visión cultural prevaleció sobre la biológica y eso hizo que aparecieran teorías como el darwinismo social. El filósofo inglés Herbert Spencer fue el primero en decir que el pez grande se come al más pequeño o en términos de evolución que el más fuerte siempre acaba venciendo al más débil. Lo que hizo fue proyectar la teoría darwinista al proceder de los humanos y de esa manera justificó la existencia de castas superiores e inferiores. De allí vino la eugenesia y la creencia de que ciertos individuos con ciertas características no tendrían derecho a reproducirse por el bien del grupo. Intentaron aplicar la competencia de los organismos en el medio ambiente a la conducta humana, pero con la derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial esa visión biologicista aplicada a los humanos cayó estrepitosamente”.
3. La cultura no lo es todo
“Hasta principios de los años ochenta se pensaba que los humanos éramos una tábula rasa y que cuando veíamos a un niño de doce años fumar era porque había aprendido la maña de los padres y así con cualquier otro tipo de comportamiento. Eso implicaba que no había nada programado genéticamente sino que era el medio ambiente el que moldeaba a las personas. El niño que fuma puede explicarse así: el comedor compulsivo recibe una recompensa al comer igual que la persona que se droga o fuma. Hay un gen que codifica para un neurotransmisor que es la dopamina que está implicada en este proceso. Ese gen tiene tres o cuatro variantes que en genética se llaman alelos. Resulta que una de esas variantes es la que predomina en la mayor parte de la población que no tiene adicciones. Pero si se reúne a un grupo de personas con desórdenes de comportamiento que tengan que ver con la comida, el sexo o las drogas, se va a encontrar que comparten una variante que no es la que predomina en la población sin adicciones. Es decir, que si un niño hereda uno de esos genes adictivos y se cría en una familia de no fumadores es muy probable que fume. Otro ejemplo: tanto en la religión judía como en la musulmana está prohibido comer carne de cerdo. En la antigüedad se pensaba que era carne maldita porque las personas que la consumían morían. Hoy sabemos que muchos de esos cerdos tenían un parásito mortal. La predisposición genética no es una condena. Hay un margen de movilidad. Con terapia, el niño que fuma puede dejar de hacerlo. Imaginemos una mesa en la que el barniz es la cultura y lo que hay debajo es la biología. Las dos cosas son importantes, pero sin la madera, la mesa no existiría”.

4. La religión cree y la ciencia demuestra 
“Si los humanos fuéramos inmortales y no tuviéramos ningún problema en la vida no tendríamos que creer en algo que nos solucionara esos problemas. El asunto es que en la ciencia no creemos sino que demostramos y eso requiere esfuerzo, inteligencia, perspicacia y sistematicidad. La mayoría de las personas prefiere que haya una cabeza que los guíe para así despreocuparse de resolver todas esas cosas. Es más fácil creer que hay una fuerza sobrenatural que nos va a arreglar la vida que arreglarla nosotros mismos. En los últimos años se ha encontrado un gen que predispone a creer. Quienes lo tienen están predispuestas a tener fe, a ser trascendentes y a pensar que todos en el universo somos un solo conjunto. Prácticamente, el cincuenta por ciento de las personas tiene el gen de la fe y el otro cincuenta no lo tiene. Eso significa que en la población humana hay una mezcla entre personas que creen que ayudan a los demás y personas que son egoístas y materialistas. También es cierto que hay un retorno de las ideas creacionistas lo que más que un peligro para la biología evolutiva es un peligro para la humanidad. Si uno mira en qué partes del mundo el creacionismo está tomando fuerza se dará cuenta de que es en Estados Unidos, donde hay cientos de iglesias protestantes, y en el mundo musulmán. En los colegios del sur de Estados Unidos los creacionistas difundieron una falsa ciencia a la que llamaron el Diseño Inteligente. Su premisa era que un mecanismo tan complejo como el del reloj no hubiera podido ser creado si no existiera un relojero. Tampoco los organismos vivos han podido ser fruto de la casualidad ni de la selección genética sino de un creador inteligente. Piensan que todo fue producto de un golpe y no de un proceso en el que las piezas se han ido ensamblando. Una persona que ve el mundo de esa manera no está abierta al diálogo. En la ciencia, en cambio, hay un enorme poder crítico”.

5. Nos parecemos a las hormigas
“Hay algo que todos los organismos vivientes compartimos y es que nuestro material hereditario contiene genes. Cómo se almacena la información es algo que tenemos en común con una planta, un insecto o un mico. Hay un principio que mueve a los seres vivos y es que todos tienen ADN. Cualquiera puede decir que el comportamiento de una hormiga no es el mismo al de un humano y eso es obvio pero también es cierto que la hormiga busca la mejor manera de pasar sus genes y en eso no somos muy diferentes. Pero hay otro asunto. En 1964 el biólogo inglés W.D. Hamilton hizo un inmenso aporte a las ideas de Darwin. Darwin veía la evolución como una competición entre los individuos, pero Hamilton explicó por qué en las especies sociales en vez de competencia hay cooperación y por qué esa cooperación se da de acuerdo al grado de parentesco de los individuos. Resulta que si yo ayudo a un pariente a pasar mis genes no tengo por qué reproducirme. Un sobrino hereda indirectamente los genes de su tío. Ese descubrimiento abrió una gran puerta para entender los comportamientos de las especies que, como los humanos y las hormigas, viven en sociedad. En estos casos la selección ha podido grabar genéticamente comportamientos donde los individuos emparentados se ayudan entre sí para asegurar el paso de genes. Entonces, que la madre quiera mucho a sus hijos empieza a tener un trasfondo más biológico que cultural. En los años setenta surgió la sociobiología como un estudio de los comportamientos sociales vistos desde la biología y no desde las ciencias sociales como hasta entonces había ocurrido”.

6. La clave está en las estrategias sexuales
“Desde los años ochenta este ha sido un tema fascinante para los biólogos evolutivos. Los hombres buscan que las mujeres tengan una cara aniñada, que sean jóvenes, con senos turgentes y una relación cintura-cadera de dos tercios. ¿Por qué se fijan en esto? Porque es una señal de que las mujeres tienen la mayor cantidad de años posibles de vida reproductiva fértil. Las mujeres llegan a la menopausia pero, en teoría, los hombres pueden pasar genes hasta el día de su muerte. Por otro lado, en distintas especies, la hembra busca de un macho dos cosas: buenos genes o buenos recursos. Hay especies en las que los machos son coloridos y vistosos y las hembras los escogen para asegurar que sus hijos tengan las mismas características. Hay especies en las que no es tan importante que el macho tenga buenos genes como que suministre buenos recursos. En la especie humana, contrario a muchas otras, el hombre y la mujer se seleccionan mutuamente porque los humanos estamos programados genéticamente para que el hombre ayude a cuidar a los hijos. Desde luego, aunque todos nacemos con una predisposición a pasar genes, hay factores culturales como estudiar, tener una carrera y ser exitoso que acaban siendo más fuertes que el instinto”.

7. Un homosexual nace
“Hay genes que codifican la homosexualidad masculina aunque no hay evidencias tan claras para la femenina. Se han encontrado genes en el cromosoma X que tienen una transmisión más materna que paterna, es decir, que cuando en una familia hay un homosexual es muy probable que alguno de los hermanos de la madre sea homosexual. Sin embargo, yo hablaría también de genes de promiscuidad. Lo que ocurre es que entre un macho y una hembra, es ella quien pierde si se enreda con un mal candidato. Si un macho promiscuo necesita copular seguramente será rechazado por muchas hembras, pero si tiene relaciones con alguien de su mismo sexo la carga de responsabilidad se pierde. Desde el punto de vista evolutivo, sin embargo, son más interesantes los bisexuales porque son ellos los que se aseguran de pasar sus genes a la siguiente generación”.
8. El amor se llama FEA
“El enamoramiento tiene que ver con una hormona cuya sigla es FEA. Es el neurotransmisor que se dispara cuando decimos que estamos enamorados, pero solo dura unos meses. Esto tiene un lado positivo porque vivir eternamente enamorados de alguien que no nos corresponde sería poco adaptativo. Cuando pasa el efecto de FEA entra en juego la oxitocina que es la hormona del apego. Originalmente, hay una descarga de oxitocina cuando la madre pare y cuando amamanta a su hijo y eso es lo que la hace tener un enorme apego hacia él. También hay una descarga de oxitocina cuando la mujer tiene un orgasmo y eso hace que sienta un fuerte apego hacia su pareja”.
9. La guerra también es biología
“Generalmente en las guerras se pelea por territorio o recursos naturales. Si un grupo humano necesita expandirse invadirá el territorio vecino. La guerra es un espacio propicio para que las personas que tengan desequilibrios mentales cometan actos crueles y muchos de esos actos tienen que ver con dejar una impronta en el grupo enemigo. Cuando un soldado viola a una mujer está intentado que sus genes se dispersen en el otro bando. En la guerra, el umbral de control social y los mecanismos de represión de los comportamientos caen. Cuando la moral desaparece y no hay ley ni castigo, los instintos biológicos aparecen y un hombre que en condiciones normales jamás violaría a una mujer lo hace”.
10. Somos egoístas
“La evolución no solo se ha dado por competencia sino también por cooperación, entonces esa visión despiadada de la evolución –muy en sintonía con el capitalismo económico– no es la más moderna. En todos los sistemas de animales que viven en sociedad la cooperación entre los individuos es más importante que la competencia. Lo que pasa es que esa cooperación también es egoísta porque si un individuo no coopera las cosas no funcionan. En mi opinión hay una mezcla entre competencia despiadada y cooperación bondadosa. Fijémonos en la relación entre ambos sexos. La mujer tiene unos intereses y el hombre otros, pero si cooperan y logran creer en el otro, podrán reproducirse y pasar sus genes a la siguiente generación”.

sábado, julio 02, 2016

Modelos Pedagógicos básicos .... reflexiones tras un seminario

Adriana Margot Puerta

Liliana Isabel Florez Rodas

Julieta Noreña Castillo


Dora Isabel Arenas C.

Jhon Faber Duque Arroyave

Ma Verónica Aguirre Hernández 

Liseethe Katherine Raigosa Castillo
 Y aquí algunos de sus autores... pues ...si los encuentran...

lunes, mayo 30, 2016

vivir hasta los 100 años

Así será vivir hasta los 100 años

en http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/vivir-mas-de-100-anos-a-trabajar-y-estudiar-mas/475499
En un nuevo libro, dos expertos señalan que con el aumento de la expectativa de vida, la gente tendrá una larga juventud, cuatro profesiones y hasta tres matrimonios. Eso sí, habrá que trabajar y estudiar más.
 Así será vivir hasta los 100 años Foto: Ing Image
Los demógrafos calculan que por cada década que pasa, la vida en promedio se extenderá dos años. Esto significa que quien actualmente tiene 60 tendrá 50 por ciento de posibilidades de llegar a 90. La mitad de los que tienen hoy 40 llegarán a 95, y los que hoy cumplieron 20 tendrán una gran oportunidad de convertirse en centenarios. Ese fenómeno se observa en el mundo entero, incluso en los países pobres. La semana pasada, la Organización Mundial de la Salud dio a conocer un informe en el que registró un aumento de cinco años en promedio en la expectativa de vida en apenas 15 años, y curiosamente el mayor crecimiento se presentó en África.
Los estudiosos siempre han visto ese fenómeno con un tinte trágico: que la pirámide demográfica ya no se sostendrá, que no habrá dinero para pagar las pensiones, que el mundo se llenará de viejos con alzhéimer, que los sistemas de salud colapsarán. La psicóloga Lynda Gratton y el economista Andrew Scott, profesores del London Business School, son conscientes de que los retos no son de poca monta, pero creen que no todos esos cambios van a ser malos. Todo dependerá de los ajustes que hay que comenzar a hacer hoy. “Si esta tendencia se pasa por alto, tener más tiempo será una maldición. Pero si lo hacemos bien será un gran regalo”, dicen en su libro The 100-Year Life, en el que describen cómo será vivir y trabajar en la edad de la longevidad.
Los autores sostienen que en un mundo de centenarios la trama de la vida no puede desarrollarse en tres simples actos, tal y como sucede hoy, cuando la gente primero se enfoca en educarse, luego en trabajar y después de 30 años en jubilarse. En el escenario de los 100 años se necesitará un libreto diferente, porque nadie logrará sostenerse con una pensión a la edad de retiro actual. Si las cosas siguen tal cual, dicen, las personas tendrán que arreglárselas con una pensión muy baja y, según ellos, no tiene sentido vivir más pero en condiciones de pobreza. Aunque es duro aceptar que habrá que pasar trabajando los años extra, esa parece ser la única salida. Y se calcula que habrá que marcar tarjeta hasta los 80 para vivir sin afugias.
No es difícil imaginar el tedio y cansancio que generaría pasar 50 años en la misma empresa e incluso en la misma profesión. Por eso, Gratton y Scott piensan que la vida tendrá que volverse una obra con más episodios y temporadas, e incluso con nuevos actores (los de la generación de 18 a 30) que podrán tener hasta tres profesiones. “En una etapa profesional se trabajará al 100 por ciento para asegurar las finanzas, en otra para balancear la vida de familia y lo laboral, y otra dedicada a prepararse para el retiro”, dicen. Todo ello implicará más estudio pues si bien en las vidas cortas lo que se aprende a los 20 alcanza hasta el final, en un mundo de centenarios se requerirá aprender constantemente. Esto se debe a que robots y sistemas de inteligencia artificial se encargarán de los trabajos mecánicos y repetitivos. Pero al mismo tiempo surgirán nuevos empleos, y para estar a la altura de ese reto la gente tendrá no solo que darse un brochazo en ese nuevo tema, sino “aprenderlo todo desde cero”.
Así las cosas, personas de 50 y 70 años desfilarán por los salones de pregrado, y la mezcla de generaciones en las universidades y empresas mejorará las comunicaciones entre ellas. De hecho, desaparecerá la división tajante entre jóvenes, adultos y viejos. En una misma familia vivirán hasta cuatro generaciones, incluida la tatarabuela. Además, hoy se puede intuir cuántos años tiene alguien con solo preguntar lo que hace, pero en ese nuevo escenario que un individuo esté en un pregrado o sea un ejecutivo sénior no indicará ni juventud, ni vejez.
Quienes ven la longevidad como una catástrofe creen que vivir 100 años significa ser viejos por más tiempo. Gratton y Scott piensan lo contrario: la gente será joven por más años. Surgirá una generación de 18 a 30 años, de la misma manera que en el siglo XX nacieron los adolescentes y los jubilados. Esta etapa después de la juventud se enfocará en el estudio y, en consecuencia, se postergará el comienzo de la vida laboral. En su primer título estos jóvenes aprenderán a pensar y a desarrollar habilidades. Luego buscarán un grado profesional en un tema más relacionado con su vocación. Luego es posible que se tomen un tiempo para viajar, explorar tendencias y hacer conexiones. El curriculum vitae quedará obsoleto. Ellos se darán a conocer por las redes sociales.
Algo de eso ya se está viendo. Universidades como Harvard están recomendando a los jóvenes bachilleres tomarse un año sabático antes de iniciar el estudio universitario. Y muchos de los graduados reciben su diploma y se van a viajar por el mundo en lugar de reclutarse en una empresa.
Una vez ingresen al campo laboral, la flexibilidad será la norma. Un típico empleado de esa época se preguntará constantemente si este año sigue trabajando, si vuelve a estudiar, o si mejor cambia de sector productivo. Habrá que ser experto en muchas materias y estar abierto a nuevas formas de pensamiento. Por eso, los hitos de la vida de sus padres, como graduarse a los 23, casarse antes de los 30, tener hijos y comprar casa, desaparecerán del panorama. Estos compromisos se postergarán para poder mantener otras opciones abiertas. Pero surgirán nuevos límites. Para Gratton y Scott esta generación será pionera porque tendrá que diseñar nuevas maneras de buscarse la vida durante un tiempo más largo.
Pero consolidar un colchón financiero no será suficiente. Hay que tener salud, familia y amigos y para eso se necesita tiempo de ocio. Los expertos señalan que no será posible malgastar las horas de descanso en ver televisión o echar globos. Habrá que invertir parte de ese tiempo en estudiar, cultivar amigos y hacer ejercicio para prevenir enfermedades y estar sano a los 80. Las relaciones de pareja sufrirán más de lo normal porque será más difícil coordinar las carreras de ambos. Se espera que la estructura familiar tome nuevas formas y para algunos la vida larga dará tiempo para casarse hasta dos y tres veces.
Se ha hablado mucho de los problemas que la expectativa de vida genera en la etapa final, pero los autores del libro señalan que vivir 100 años afectará a todas las edades. Por eso se requerirá que toda la sociedad se transforme. “Aunque los gobiernos se han ocupado del tema del retiro tendrán que considerar también la educación, el matrimonio, la jornada laboral y otras cuestiones sociales”, dicen. El reto más grande, según Gratton y Scott, es evitar la desigualdad social pues “el regalo de una vida más extensa no puede ser para unos pocos que tengan acceso a la educación y la salud”.
Hay 873.000 horas en 100 años, 262.000 más que en 70. La pregunta es qué se va a hacer con ese tiempo extra. Los autores proponen un ejercicio que consiste en imaginarse a sí mismo de 80 años y preguntarse: “¿Estoy seguro de que las decisiones que estoy tomando pasarán el escrutinio de mi yo futuro?”. La respuesta es importante ante la frase que alguna vez dijo Thomas Hobbes: “La vida es brutal, asquerosa y corta”. Sería terrible que, por mala planeación, ahora fuera brutal, asquerosa… y además larga

lunes, marzo 28, 2016

Construcción Social de la realidad



Explicación teórica de la construcción social de la realidad, tomando como base el texto de La construcción social de la realidad de Peter L.Berger y Thomas Luckmann

martes, marzo 22, 2016

Las leyes de Grace

12 Leyes de Grace con respecto a la vida (en http://genial.guru/consejos/12-leyes-de-grace-con-respecto-a-la-vida-591/ )

Natalia Grace es psicóloga rusa y autor del conocido libro «Las leyes de Grace» en el que intentó recopilar sus observaciones acerca de la vida. Son inferencias que nos ayudan a ser un poco más sabios, a conservar la fuerza y el enfoque.
Genial.guru te trae un extracto de 12 de las leyes que pueden ser útiles en tu vida..

1. Ley de lo que revelan los detalles.

Cómo se comporta una persona con relación a las cosas pequeñas revela cómo es en realidad. Puede que alguien por lo general quiera mostrarse generoso como un rey, pero al menos una vez al año su naturaleza verdadera saldrá a flote y será muy notorio si observas bien. Por eso es importante prestar atención a los detalles.

2. Ley de lo inevitable que es perder.

Todo lo que las personas hacemos es susceptible de errores, por eso perder es algo inevitable. Si lo tenemos en mente será más facil no preocuparse demasiado cuando eso suceda. Podemos influir y vencer en muchas cosas pero no en todas. Existen leyes universales. No somos ideales ni tampoco nuestros actos. Lo inevitable de las pérdidas debe ser tomado con resignación, pero debe ser el único momento en el que la resignación esté presente.

3. Ley del hastío.

Tiene que ver con todo en la vida. Por ejemplo, si pronuncias un discurso es mejor acabarlo antes de que la gente se canse. Bien decía Voltaire que «el secreto para ser aburrido es decirlo todo». Si vas a una cita, despídete un poco antes de lo que querría tu interlocutor. Si vas de visita, vete antes de que tus anfitriones quieran quedarse a solas. Recuerda, en este sentido es mejor pecar por no llegar hasta el final que pasarse la meta.

4. Ley del esfuerzo mútuo.

Dos caballos en un arnés pueden mover juntos hasta15 toneladas de un lugar a otro, pero por separado sólo moverían 3. Comparte las tareas importantes con no menos de dos personas, así serás más efectivo. «Un cordón de tres dobleces no se rompe pronto».

5. Ley de la asignación de la fecha límite.

Asignarle una fecha o momento límite a cualquier asunto aumenta la posiblidad de que sea ejecutado en el futuro. Es muy diferente decir «Te llamaré», a decir «Te llamaré mañana a las diez de la mañana». La probabilidad de que se haga la llamada en el segundo caso es mucho mayor.

6. Ley de la anulación.

El cerebo necesita «volver a cero». Si has regresado a casa, apenas puedes mantenerte en pie y durante el día solo hiciste 14 de 28 cosas que tenías planeadas, si al fin pudiste sentarte y miras a la pared sin pensar en nada ¡no te culpes de ser poco efectivo!.El cerebro no puede trabajar constantemente en lo que te parece más útil, él también necesita ocuparse de sí mismo. Debe tener tiempo de ordenar y atar los cabos que tuviste tiempo de soltar durante el dia: es necesario permitirle estar tranquilo sin inquietarlo con exigencias o preocupaciones para que pueda «limpiarse». De eso se trata la anulación: así como la tierra deja de ser fértil cuando se siembra en ella sin dejarla reposar, el cerebro necesita descanso para poder pensar correctamente.

7. Ley de la utopía

Nunca existirán las condiciones ideales. Aunque no se puede negar, claro, que de vez en cuando haya circunstancias favorables. Lo que si es raro es que quien las encuentre las sepa utilizar, en parte porque las oportunidades se camuflan en forma de problema personal que debe ser solucionado.

8. La ley de la compensación

No se puede tener todo a la vez. ¿Puedes imaginar esto? Una persona físicamente atractiva, inteligente, habil, apasionada, imaginativa y de buen humor; complaciente, segura de si misma, amigable con todos, talentosa, que sobresalga en el campo laboral pero le quede tiempo para estar con su familia, sus amigos y tener su casa en orden. No, seguramente sería algo parecido a «Mi Bella Genio»: Y los genios no existen.
No se puede tener todo a la vez. Por eso Napoleón le temía a los gatos, Tchaikovsky comía papel y lloraba hasta diez veces al día, y Bach tenía tan mal humor que en una ocasión le quitó la peluca a su organista en pleno recital por estar desafinado, sólo por citar algunos ejemplos.
Por lo general si alguien ha logrado el éxito en uno o varios aspectos de su vida, en otros quizá tenga aún mucho por mejorar; pero una persona no vale por la ausencia de sus defectos, sino por sus cuaidades y calidad humana. No intentes ser perfecto, mejor intenta guardar la armonía.

9. La ley de la influencia.

Lo que rodea a una persona tiene influencia en su futuro. Hay varios casos de gemelos idénticos que fueron separados al nacer y que la cabo de varios años se encontraron para descrubrir que sus carreras y vidas eran completamente diferentes aunque sus gustos y talentos fueran parecidos; y en todos los casos ha estado relacionado con el ambiente en el que cada uno de ellos creció y se desarrolló. Lo que nos rodea influencia mucho -sino todo- lo que somos. Nos convertimos en aquellos que nos rodean, y muy rara vez al contrario.

10. Ley de las reacciones opuestas

Las personas talentosas siempre despiertan emociones y reacciones opuestas: puede ser amor y alegría, o bien odio y resentimiento. No es posible quedarse indiferente ante ellas, no es posible ignorarlas, ni olvidarlas. Esas personas son recordadas, amadas u odiadas, envidiadas o apoyadas. Por eso si tienes talento no esperes que todos te quieran o estén de acuerdo contigo. Tendrás enemigos y personas que no te quieran porque es natural que eso pase.

11. Ley de la memoria relacionada a los sentimientos

Es común que la gente recuerde en primer plano una sensación o sentimiento y la relacione con la persona que la produjo o bien con quienes se encontraba cuando eso sucedió. Procura entablar nuevas relaciones en momentos en los que el sentimiento general sea positivo, así en su mente te relacionarán con una sensación positiva. Eso aplica también para las citas románticas. El consejo general es: que el recuerdo que se tenga de ti y/o lo que te rodea sea algo positivo especialmente en momentos decisivos o primeros encuentros..

12. Ley del tipo de gente.

Aquellos que no son tu tipo de gente se alejarán de ti de todos modos. No vale la pena prestarles mucha atención.
Fuente: Libro «Las leyes de Grace»
Ilustración: resurgam
Traducción y adaptación: Genial.guru

martes, marzo 15, 2016

habilidades comunicativas

Psicología social

​Las 10 habilidades comunicativas básicas

Tus habilidades comunicativas dicen mucho sobre quién eres. ¿Te atreves a mejorarlas?

en https://psicologiaymente.net/social/habilidades-comunicativas-basicas
​Las 10 habilidades comunicativas básicas
Imagen: Wikimedia
Jonathan García AllenJonathan García AllenPsicólogo y entrenador personal | Director de comunicación de Psicología y Mente
Las habilidades comunicativas que poseemos determinan el éxito de nuestras relaciones interpersonales, y, por eso, es necesario comunicarse bien en el trabajo, con nuestros amigos, nuestra familia, y en general con todas las personas que nos rodean. Conocer y dominar las habilidades comunicativas básicas aporta muchos beneficios, como ayudar a resolver diferencias o promover la confianza y el respeto mutuo.
Por ejemplo, es imprescindible poseer buenas habilidades de comunicación cuando nos enfrentamos a una entrevista de trabajo o si vivimos en pareja, ya que la convivencia es una negociación constante. Aunque comunicarse parece simple, mucho de lo que comunicamos se mal interpreta o no se entiende bien. Por supuesto, esto puede causar conflictos tanto en nuestras relaciones profesionales como personales.

Las habilidades comunicativas y su relación con el equilibrio emocional

Aprender a comunicarse de manera efectiva es una habilidad que debería formar parte del currículo escolar. Ser un comunicador competente puede marcar la diferencia en las relaciones personales, en el éxito de tu carrera profesional y, además, en tu autoestima y tu autoconfianza, porque forma parte de las habilidades sociales elementales.
La relación entre el equilibro emocional y las habilidades comunicativas ha sido demostrada en multitud de investigaciones, y, de hecho, su entrenamiento es una técnica terapéutica que se utiliza en las consultas de psicólogos porque aporta beneficios para el bienestar del paciente.

Las 10 habilidades comunicativas básicas

Si algo caracteriza a las personas más felices es que cuentan con unas competencias de comunicación que les ayudan a encarar de manera más satisfactoria las distintas situaciones que se presentan en su día a día. No te desanimes si tienes dificultades para comunicarte porque nadie nace experto. La comunicación, igual que otras competencias, se puede aprender y practicar. 
Así que sigue leyendo para saber cuáles son las habilidades comunicativas básicas.

1. Escucha activa

Saber escuchar es una habilidad de comunicación básica, pero, aunque parezca simple, no todo el mundo tiene esta habilidad. Muchas veces sólo oímos en vez de escuchar, y otras, nos escuchamos a nosotros mismos en vez de escuchar al otro con una actitud correcta. Laescucha activa, tal y como su nombre indica, significa escuchar activamente, es decir, con atención plena. En otras palabras, hay que prestar atención con los cinco sentidos. La escucha activa hace referencia a atender no solamente a lo que la persona dice, sino también a los sentimientos, ideas o pensamientos que el individuo expresa.
Si quieres profundizar en este tema, puedes echarle un vistazo a nuestro artículo: “Escucha activa: la clave para comunicarse con los demás

2. Empatía

En la comunicación eficaz, la empatía es importante para situarse en el lugar del otro. De hecho, la empatía es una de las habilidades sociales más importantes, porque es necesaria para convivir con los demás. Aunque no estés totalmente de acuerdo con un compañero de trabajo, con un empleado o con un amigo, es necesario entender su punto de vista, porque también tiene sus necesidades. Además, ponerte en el lugar del otro te ayuda a la hora de enviar un mensaje más claro y más efectivo.

3. Validación emocional

Pero además de los dos puntos anteriores, se debe tener en cuenta la validación emocional, es decir, la aceptación y el feedback para comunicar mejor. Porque cuando tenemos a otros delante, es necesario escuchar sin juzgar y es un requisito indispensable comunicar a la otra persona que se le ha entendido.
La validación emocional mejora la comunicación puesto que el otro interlocutor se siente reconocido y comprendido, y así incrementa la verbalización de lo que piensa. La validación emocional tiene un efecto positivo pues crea un ambiente de confianza. Decirle a la otra persona que le has entendido, demostrarle que le has estado escuchando y dejarle claro que respetas su opinión son suficientes para crear un entorno comunicativo propicio.

4. Lenguaje no verbal

La postura corporal, el contacto visual o los gestos, es decir, el lenguaje no verbal, también comunican. Estar relajado y transmitir lo que intentamos decir puede maximizar el mensaje que queremos enviar a los demás. Un estudio llevado a cabo por Albert Mehrabian afirma queen una conversación cara a cara, el componente verbal es un 35% y más del 65% es comunicación no verbal. Según las palabras del propio Mehrabian: “El componente verbal se utiliza para comunicar información y el no verbal para comunicar estados y actitudes personales”.

5. Resolución de conflictos y negociación

El conflicto es inevitable en cualquier relación, y aprender a manejarlo y a negociar es una manera sana y esencial para hacer que las relaciones funcionen. Algunos individuos prefieren no afrontar los conflictos para evitar el malestar que pueden generar. Esto solo provoca resentimientos y malos entendidos.
La habilidad de resolver conflictos de manera eficiente requiere una actuación calmada, no defensiva y respetuosa. Cuando uno controla sus propias emociones, es posible comunicar las propias opiniones sin amenazar o atacar a los demás.

6. Lenguaje verbal

Uno de los elementos básicos de un buen comunicador es cómo suena frente a los demás. Hablar en voz demasiado baja o en voz alta, arrastrar las palabras, o utilizar demasiados término de relleno como "ah ", “eh” o “um", puede causar que el mensaje y la conexión con el interlocutor se pierdan.
Por tanto, es necesario ser claro, utilizar ejemplos concretos, tener una buena capacidad de improvisación, vocalizar correctamente, considerar los tiempos, y en definitiva expresar correctamente lo que tenemos en mente para conectar con nuestro interlocutor.

7. Leer y escribir

Leer y escribir son importantes para comunicarnos. La lectura posibilita el desarrollo intelectual y, como función cognitiva, permite acceder a los avances tecnológicos, científicos y de la información. Por tanto, ayuda a comprender mejor la realidad, y ser lectores habituales nos da las herramientas necesarias para ser capaces de dialogar críticamente.
Respecto a la escritura, no siempre tenemos que comunicarnos de forma oral, sino que es importante tener un buen dominio de la comunicación escrita. En la actualidad, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han irrumpido con fuerza en nuestras vidas. Escribir una carta de presentación para seducir a un reclutador si queremos un puesto de trabajo o enviar un correo electrónico a una empresa para quejarnos de su servicio requieren de esta habilidad.

8. Respeto

Las personas están más abiertas a comunicarse si mostramos respeto hacia ellas y sus ideas. Acciones simples como usar su nombre o tutearle, tener contacto visual que indique sinceridad, y reflejar la escucha activa hace que la otra personas se sienta respetada y tenida en consideración. En una relación de pareja, por ejemplo, un bonito gesto o señal de afecto pueden detener casi instantáneamente una situación tensa y negativa y devolver la relación a un buen cauce para la comunicación positiva y afectiva.

9. Persuasión

La persuasión es una herramienta de comunicación clave, especialmente en el mundo de los negocios, porque transforma ideas, creencias, actitudes y comportamientos, e intenta satisfacer las necesidades de ambas partes. Suele tener mala fama, porque, de forma equivocada, puede confundirse con la manipulación (hacer algo en contra de tus intereses).La persuasión es la base de cualquier negociación exitosa.

10. Credibilidad

Si pensamos en el punto anterior, es imposible persuadir a una audiencia si no demostramos credibilidad y autoridad. La credibilidad genera confianza, y, como ocurre con el respeto, la confianza es una gran aliada de la comunicación. Las personas están más receptivas cuando hay confianza. Por eso, es necesario que seas coherente con lo que dices y lo que haces. Por ejemplo, que haya sintonía entre tu comunicación verbal y no verbal.
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Jonathan García AllenJonathan García Allen  Psicólogo y entrenador personal | Director de comunicación de Psicología y Mente
Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona. Especialidad Psicología de las organizaciones. Postgrado en Gestión de Recursos Humanos por la Universitat Rovira i Virgili. Postgrado en Psicología del Deporte por la UNED. Postgrado en Mindfulness por la Universidad de Málaga. Experto universitario en Coaching por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.